Tema 4. Riesgos en operaciones y movimientos en la superficie comercial

Ha fallado la atención de los trabajadores y han tenido un exceso de confianza, al girar las esquinas hay que tocar el claxon, respetar los limites de velocidad dentro del área comercial.

Con la rotura del brazo de la compañera primero miraríamos si es una fractura abierta si no es así el caso pues inmobilizamos el brazo de la compañera y avisamos al encargado

Está claro que ha sido fallo de ambos. Hay que procurar tener siempre una buena visibilidad del camino a seguir, si la carga lo impide, circular marcha atrás extremando las precauciones. Cuando se acerque a un cruce sin visibilidad, disminuir la velocidad, hacer señales acústicas y avanzar lentamente de acuerdo con la visibilidad de que disponga, y que los pasillos estén despejados. La compañera no debía de ir a una velocidad elevada para evitar accidentes como este y asegurarse de hacerse visible y de ver el camino.

Es importante saber qué actuación llevar a cabo en situaciones de emergencia en el trabajo. Para ello vamos a estudiar cómo afrontar un riesgo laboral grave e inminente, cuáles deben ser los primeros auxilios y finalmente cuáles deben ser los planes de emergencia y autoprotección.

En caso de que hubiese habido fractura, lo único que podemos hacer en los primeros auxilios es preparar al enfermo teniéndolo en las mejores condiciones para ser sometido a ese tratamiento sin dañarlo más de lo que se encuentra.

Para ello, lo mejor es inmovilizar la zona afectada con el fin de evitar lesiones óseas en las partes blandas que rodean al foco de la fractura, sobre todo vasos, nervios y la piel.

La integridad de la piel es muy importante, así dependiendo de su estado, las fracturas se pueden clasificar en abiertas y cerradas:

Fracturas abiertas: Son aquéllas en las que el foco de la fractura está en contacto con el exterior.

Fractura cerradas: Son aquéllas en las que el foco de la fractura no está en contacto con el exterior.

Esto es muy importante porque las fracturas abiertas se infectan con mucha facilidad, ya que la sangre y los tejidos dañados son un caldo de cultivo para los gérmenes, haciendo que a las dificultades de tratamiento de la fractura se sumen las del tratamiento de la infección.

Antes de la existencia de los antibióticos, la infección en las fracturas abiertas era una causa frecuente de amputación y de muerte de los lesionados.

Por tanto, hay que inmovilizar, pero no sólo el foco de fractura sino el miembro fracturado, y esto se realiza inmovilizando la articulación superior e inferior al foco de fractura, ya que los músculos saltan articulaciones y al moverse puede producir tracciones sobre el foco de fractura aumentado la lesión existente.

La inmovilización puede realizarse con cualquier objeto consistente (tablas de madera, bastones, etc.), aunque también es conveniente que el miembro esté ligeramente almohadillado con prendas de vestir, por ejemplo, y sujeto con vendas, cinturones o pañuelos.

Estos vendajes deben inmovilizar el miembro, pero no deben ser tan compresivos como para impedir el riesgo sanguíneo en el mismo. Para ello, podemos comprobar si existe pulso, más allá de las zonas compresivas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s